
La muerte es nuestra eterna compañera. Se halla siempre a nuestra izquierda, a la distancia de un brazo tras de nosotros. La muerte es la única consejera sabia con la que cuenta un guerrero. Cada vez que el guerrero siente que todo anda mal y que está a punto de ser aniquilado, puede volverse a su muerte y preguntarle si ello es cierto. Su muerte le dirá que se equivoca, que en realidad nada importa salvo su toque. Su muerte le dirá: «Todavía no te he tocado.»
Carlos Castaneda
Este texto de Castaneda, fue intensamente discutido en las barbas del amanecer, cotejado con los discursos llenos de autocompasión que transmitimos cuando nos sentimos extraviados. Salía cuando la desesperanza humillaba la personalidad y entonces se aliviaban las presiones, se soltaba la corbata el agobio y volvíamos a respirar. Luchito lo recitaba casi textual.
1 comentario:
Pablo
He pensado bastante acerca de lo que se ha escrito en este blog. Y he meditado bastante acerca de cuáles fueron las razones que llevaron a Roberto a convertirse, para nosotros, en un ícono.
Quizás, una de las causas tiene que ver con el respeto y admiración profunda que él profesaba por sus propios íconos, por aquéllos que fueron para él un ejemplo, y para quienes siempre tuvo palabras de reconocimiento y estima.
En primer lugar, están los “viejos estandartes”: el tío Julio, el tío Juan, la tía Chela, la abuela Marina, la tía Eliana y el tío Jacinto. “La experiencia es sabia consejera”, decía.
En un lugar de privilegio, merece un párrafo aparte, sólo dedicado a él, está Juanito Marilao. En el oído de todos está la historia de un primo que cumplió su sueño de ser profesor de Estado a punta de tesón, esfuerzo, inteligencia y muchísimo coraje. Una historia sin imposibles, donde todo era alcanzable. Pavimentó el camino y lo llenó de esperanzas para que otros pudiéramos hacer lo mismo. En una oportunidad, mediante elección popular y sin intervencionismos, con Roberto dirigiendo el debate, elegimos a Juanito como el mayor referente a tener en cuenta en lo ha logros profesionales conseguidos con meritorios esfuerzos se refiere. Sacó votación unánime. Un Alto del Carmen fue la víctima. Había motivos para celebrar.
Roberto también manifestaba opiniones con especial dedicación a su sobrina Macarena. Amante de la música chilena, culta e inteligente. Igual de esforzada que Juan. Nacida producto de una gestación casi milagrosa. Admiraba su prestancia, elogiaba su belleza. Reservorio de valores familiares. También sacó aplausos...... y copas, por supuesto.
Gabriel también estuvo en los pensamientos de Roberto. Decía que era una persona “altamente capacitada para sobrevivir”, una de sus frases típicas. Le gustaba su capacidad de convocatoria. “Lo heredó de la abuela Marina”, acostumbraba decir.
Dicen que los amigos son los hermanos que uno elige, y un hermano que Roberto eligió, y de quien también recuerdo elogiosos comentarios, es Sergio Castillo. Su “par”. Roberto escuchaba atentamente sus consejos, comentaba con entusiasmo sus logros, disfrutaba su compañía. Roberto debe estar echándolo mucho de menos.
Y ni hablar de Javiera e Ignacio. Los llevaba siempre en el corazón, eran su vida.
De mi no hablaré, lo que pensaba Roberto me lo dijo en vida. Nunca se ahorró ninguna palabra.
Estoy seguro que muchos quedaron fuera, pero el sentido de este mensaje es decir que él se sentía profundamente orgulloso de su gente. Y lo dijo una y otra vez a quien quisiera escucharlo.
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