miércoles, mayo 10, 2006


Esta era la cocina, donde no sólo se cocinaban chorrillanas. Al fondo, se ve la ventana que comunicaba con el bar.
Muchas veces, por ahí pasaban el ratón mickey y sus amigos cuando el carrete estaba muy weno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pablo

En esa cocina derruida y maltrecha Roberto pasó a la historia.
Desde allí se gestaron sempiternas conversaciones de día domingo. Por supuesto, acompañadas de un buen "terremoto".

Anónimo dijo...

En la última época del café apareción un guarén cola pelada, pero no parecía higiénico invitarlo a las tertulias (participada desde las sombras). Había que patear cajas de cerveza para no llevarse alguna sorpresiva mascada.